me lo saquen a punta de fregadazos de ser necesario… ¿’tas de acuerdo?
Pues él continúa con la amenaza de demandarme o meterme un balazo en la cabeza si no hago lo que me dice y va y se esconde en un clóset.
Yo le encuentro, me armo de valor… le llamo a la policía… se lo llevan pa’ su casa y - acto seguido - me construyo una barda alrededor de mi casa como pa’ que no se me repita la escenita.
Hasta aquí supongo que todo mundo me entiende que tengo todo el derecho de quitarme al tipo de encima, que si le necesitara, yo le hubiese buscado pa’ que viniera a chambearle en mi casa y que - a la mala - nada funciona bien, no?
Sí bueno, pues ahora resulta que sale otra vez de su casa y se quiere volver a meter a la mía con la excusa de que yo tengo más y - por ende - en su retorcida psique él siente que yo TENGO QUE compartirle de mi pastel… salvo que ahora se encuentra que mi casa tiene barda… como el 99% de las casas en este país… bardas, rejas, muros o como quieras llamarles… y ahora tiene que tocar el timbre y pedirme permiso pa’ entrar… valiéndole madres y desesperado y amenazante se trepa y se vuelve a meter… ergo… comete un delito… decide acusarme ante la corte por haber puesto una barda en mi casa para impedir su entrada ilegal… y la opinión popular dice que tiene derechos sobre mi patrimonio y hasta quieren hacer una ley que me prohíba a mí negarle la entrada!
A ver imbécil… ¿Quieres entrar? Toca la puerta y pídeme permiso… y - te advierto - que tengo todo el derecho a decir: NO.
¿Sabes pa’ onde voy?
¿En qué momento se convierte una barda en un MURO DE LA VERGÜENZA?
Discúlpame pero es BARDA! Y tanto tú, como yo, como los gringos tenemos derecho a una pinche barda pa’ proteger nuestra casa, nuestro patrimonio y proveernos de seguridad!!! Tengo todo el derecho de contratar vigilancia, y poner cámaras y electrificar la reja si así me pega la gana hacerlo!
Mi casa. Mis reglas!
A ver, quiero ver que tan tolerante eres con todo aquel que decide que tu casa está mejor que la suya y que se quiera quedar a vivir ahí!
Y tú… ¿tienes un muro de la vergüenza alrededor de tu casa? |