hacer la cena - INVARIABLEMENTE - es un favor el que te está haciendo.
- Ya te ayudé a lavar platos - le escuchas decir mientras espera tu ‘gracias’ por respuesta.
Jajaja ¿Te imaginas a ti misma diciéndole a tu maridín… ya te “ayudé” a lavar ropa y a trapear?!
O seaaaa… Los dos salieron a trabajar… los dos comparten casa… los dos comparten responsabilidades y - sin embargo - es a la mujer a la que se le AYUDA en el trabajo de la casa…
Y pa’ cuando llega el fin de semana le oyes decir a tu marido: Dime si necesitas que te “ayude” en algo…
¿Acaso es un conocimiento privilegiado de la mujer el saber lo que se tiene que hacer en una casa? ¿Acaso está de Einstein el saber que se tiene que lavar el patio o sacudir y que necesite uno externar la tarea porque - de otra manera - no se hace?
Hace un buen rato que le pedí a mi maridín que botara la frasecita de ‘ya te ayudé’… pero veo por todos lados que la costumbre continúa!
Pero no para ahí… Por ejemplo, llevo 30 años casada y - a la fecha - mi maridín me pregunta en qué ciclo se pone la lavadora… como aquello que las mujeres trajésemos el chip tecnológico cifrado en nuestro cerebro al nacer!
Si una mujer trapea… es su obligación. Si un hombre lo hace… ES FAVOR!!!
Agradezcamos pues a nuestros maridos cuando se dignan a AYUDARNOS!!!
Yo, por lo pronto, hoy tengo que ayudar a mi maridín a hacer la comida, sacudir, barrer, aspirar, cambiar sábanas, trapear, ir a la oficina… |