Cuando te repiten algo tantas veces, terminas por creerlo… crees que realmente nadie te va a amar de la forma que te ama tu APV… porque manipulan a través del sentimiento, y llega un momento en que te ves a ti mismo pensando: no puedes, no eres suficiente, no lo vales…
Me encontraba sin salida. Tenía que salir pitando de aquél círculo de APVísmo pero no sabía cómo… porque llega el punto en que te conviertes en una tiny APV, ahogada en tu propia conmiseración.
Aquél día, hastiada de todo, hablé con la que podría llamar… mi alma gemela, que me abrió los ojos, me dijo lo que nadie se había atrevido a decirme, me hirió el orgullo al punto de las lágrimas… me dijo la verdad…
Yo estaba ahí porque así lo había decidido, mi alma gemela me dijo:
- deja de lamentarte y quejarte y haz algo al respecto, no tienes 10 años, tienes la fuerza para decir basta, y las armas para salir adelante, pero no te pega la gana hacerlo!
Pero para poder hay que querer, y ese día me aferre a un mañana dirigido sólo por mi persona, me aventé, como en un “ángel enamorado”, él, con todo y su “cara de víctima”, se avienta sin saber que va a pasar, pero valió la pena el intento.
Llegó mi tiempo de limpieza, mi tributo al YO ante las argucias y egoísmos de los demás… AHHH! Pero esta forma de pensar dista mucho de los planes que las APVs tienen para ti, y la guerra se hizo!
Innumerables lluvias de ‘ideas’ surgen a tu alrededor…
- Tienes que perdonar a tu APV porque está sufriendo y necesita otra oportunidad-…
Y que tal que qué quiero yooooo? Todas esas APVs tuvieron su oportunidad y la desaprovecharon, ahora era mi momento para darme a mi misma una oportunidad para ser simplemente “yo”.
Pero invariablemente cuando le das la espalda a una APV, maniobran su plan, te expulsan de su hábitat y de sus reglas, pero… Nos importaaa?, Nop, no nos importaaa!... ya no!
Ha pasado el tiempo, e imprevistamente el otro día aplaudiéndole a alguien cercano a mí por haberle visto enfrentarse a su APV, entre lágrimas y dolor, me respondió diciendo:
- pero si no hacía más que llorar… quería decir más cosas y no pude!-
- por algo se empieza- le comente…
A mí me tomo mucho tiempo llegar al punto en que los insultos no me causan ya ningún agravio, ya no me duele porque sé que lo que escucho es parte de la manipulación y de una perorata de egoísmo, en pocas palabras: all I hear is bla, bla, bla… en palabras más simples: me vale madres! (Valemadrismo= actitud de indiferencia que le puede mucho a la psique de una APV).
Hoy me importa lo que pienso yo de mi misma, la forma en cómo me veo por las mañanas al espejo. Nadie ni nada puede decidir cambiar la forma en cómo me enfrento a la vida más que yo misma, y nadie va a venir a tomarme de la manita para decirme tu puedes, Dios no va a romper ese coco ni a armar esa balsa… Hoy se que si no alzo mi voz, o defiendo a mi alma de ser corrompida por aquellas personas manipuladoras, la culpa es mía y de nadie más…
Soy yo la dueña de mi vida, mis pensamientos y mis acciones… soy yo la que se tiene que forjar un camino aún caminando sobre piedritas.
Tengo un corazón, y muuuuy grande… Muchas APVs han entrado a él y han querido apagarlo… pero continúo de pie y con el corazón en la mano… |