Esta es mi locura, este es mi ‘Plan B’, esta es mi oportunidad de decir, por escrito y sin interrupciones, lo que he tenido guardadito en mi cabeza durante tanto tiempo. Hoy pago con la misma moneda.
Piedrita, bye! APVs, Hello!
Dicen por ahí que hay dos maneras de encontrar dificultades: alteras las dificultades, o te alteras tu mismo para encontrarlas. Mmm… difícil decisión cuando tratas con APVs.
¡Ahora me toca a mí! Desempolvo recuerdos y pico a aquella que ha gozado del uso exclusivo de la palabra: la Autoproclamada Víctima (APV).
Pero esto no se trata de ella, no se trata de ti, se trata de mí. Esta es mi desintoxicación mental.
Yo escribo… me gusta… porque al hacerlo me aseguro que mis palabras permanecen intactas y que nadie puede cambiarlas o manipularlas… a diferencia de ellas, las APVs, que van por la vida esparciendo sus inconsistentes habladurías a como les convenga en ese momento.
¿Podrán callarme? Mmm, pues como dice Greg Gutfeld:
Respuesta corta: NO… Respuesta larga: Nooooooooooo.
Bienvenido al club a aquel que supone que mis palabras son bruscas o que estoy hecha de hielo y, por ello, notifico:
Nos importaaa?®... Nop, no nos importa!
Aquí lo importante es si YO puedo ayudarte a ti, al leer mis experiencias, a descubrir a tu APV personal… despertarte de ese sueño profundo y ayudarte a liberarte del ‘rebaño’ de seguidores y/o ‘audiencia cautiva’ en el que, probablemente, te encuentras hoy! El espacio es mío, sólo mío… y tuyo… si me lo permites…
Fue en ese momento, esa tarde, que comenzó todo y ¡Ahora me toca a mí!
Mi pensamiento al respecto:
Supongo te diste cuenta de las veces que expongo que yo tomé una decisión en este comienzo… yo decidí salir de debajo de mi piedrita, yo decidí hablar al respecto, yo decidí quitarme la ‘P’ de pendeja… yo decidí!
Y yo viviré con las consecuencias. En este caso, mis consecuencias han sido todas favorables. En un momento en mi vida decidí que el quedarme callada sin denunciar la crueldad y la violencia de aquellos que me rodean era tanto como ser partícipe… si bien dice el dicho que ‘tanto peca el que mata a la vaca, como el que le agarra la pata’…
Yo sé que el decirle a una APV sobre lo que me hizo sentir o vivir puede no servirle a ella para nada… pero me hizo sentir bien a mí… me devolvió lo que - en algún momento - me había quitado… me devolvió el poder de sentirme bien!
Para aquellos que lo llaman venganza… ¿cómo puede llamarse venganza el declarar ante el mundo que un niño fue violentado? ¿Cómo puede llamarse venganza el llamarle al ladrón por su nombre? LADRÓN!
¿Podemos dejar el pasado detrás? Claro que podemos! Si lo que tú necesitas es olvidar, olvida… si lo que necesitas es desahogarte… hazlo… lo que sea que te libere de todos esos sentimientos negativos pa’ poder dar el siguiente paso absolutamente revivificado!
Todo lo que he escrito ha sido pa’ poder crear un punto… sin puntos o ejemplos o peroratas no existiría una manera pa’ explicarte que sí se puede!!! Con ejemplos de vida se sugiere la ayuda, se alumbra un camino.
Todos los libros de autoayuda son sólo eso… AUTOayuda… tú solito puedes al ponerte en los zapatos de alguien más.
Sí se puede ser feliz… sí se puede dar ese primer paso decisivo y no me cansaré de repetirlo porque yo pude, a pesar de todo, yo decidí vivir en la luz. No intenté vivir mi vida sin APVs… decidí vivir a pesar de ellas. |