Pues mi APV en cuestión está como caballito de pueblo… que no puede ver salvo pa’l frente porque si no se asusta!
El tipo tenía cita para dejar unos citatorios. La cita era con mi maridín y faltaban diez minutos para la hora establecida. Se acerca hacia mí mientras yo iba saliendo de mi casa y me reclama el que mi maridín no había llegado.
- Su cita es a las diez y media, no? - pregunté yo despreocupadamente
- No, es a las diez! - respondió él al tiempo que levantaba la voz
- Hmm… y, ¿qué hora es? - pregunté sin voltear a verle y sabiendo la respuesta
- Diez para las diez - respondió él levantando la voz
- Ah! - fue toda mi respuesta mirándole de reojo…
Para mí, estuvo clarísimo. Diez minutos antes no hacen una cita. Tendría que esperar a mi maridín… Acto seguido, agarré mis chivas y me subí a mi coche suponiendo que todo había sido aclarado. No sabía yo que había herido los sentimientos de un perfecto extraño con mi escueta actitud… ay, pobrecito, no?
En cuanto llegó mi maridín se quejó amargamente de mi sequedad y de haberle dejado solo… Cómo me dieron ganas de tenerle enfrente pa’ poderle preguntar: ¿qué edad tienes idiota… doce?!!
El caso es que no me volví a topar con él sino hasta el día de hoy… y bueno, pues ahí estaba… esperándome tranquilamente, mi oportunidad! Cayendo, lentamente, en mis redes de sarcasmo esta illuminata APV. Su cierre fue lo que me hizo llamarle “illuminata”!
Me entrega unos papeles y me pide firmarlos… y yo, que no firmo nada sin antes leerlo, me doy cuenta que el tipo había puesto, grandotote, subrayado, resaltado y con mayúsculas, que el representante legal de la empresa no le había esperado…
Okay… y yo??? Estoy pintada???? Al tipo ya se le había informado quién era yo… mi maridín lo había hecho unos días antes… pero bueno, APV al fin.
Bueno, pues salí a informarle - nuevamente - a nuestra illuminata APV que yo soy representante legal y que iba yo a firmar el papelito con esa leyenda debajo de mi firma… bueno, pues firmé todos y cada uno de los reportes que me dio y salí a entregárselos… cuando la illuminata APV decide sacarse su cantaleta sentimental!... y comienza con su infantil voz y cara de víctima:
- Desde el otro día quería decirle algo… Su negativa actitud no es buena… ¿Porqué está usted enojadaaa? - abriendo el camino a mi sarcasmo! Su decisión… mi prerrogativa…
Cómo aquello que las condiciones de mi ‘chi’ fuesen importantes pa’ su psique y subsistencia y, creyendo que me iba yo a tragar el que alguien me venga a decir que no le gusta cómo me muevo en este mundo!
- ¿No me diga que no ha podido superar ese día? ¿Qué tiene usted doce años de edad como para que mi estado anímico sea de vital importancia en su vida? - le respondí
- Ay! ¿Puedo pedirle que sea más agradable? - me instó casi llorando
- Claro que sí… por supuesto que puedo serlo, sobre todo porque a mí me tiene extremadamente preocupada la opinión de un reverendo extraño! - respondí riendo
- Ya ve? Uno que quiere sacar conversación y usted no lo permite! - continúa sin desalentarse nuestra illuminata APV
- A ver, ¿tengo un letrerito en la frente que diga “busco amiguis”?! - respondí, más que preguntar!
- Ya ve!? Le digo que no se puede hablar con usted! - respondía nuestra illuminata APV cada vez más desesperada
- Sí - respondí sonriendo - y usted no hace más que comprobarme que, efectivamente, tiene usted doce años de edad! ¿Si sabe usted que puede sobrevivir con mi ausencia? - le pregunté
- Ya ve! - volvía con su desquiciante perorata nuestra illuminata APV - sí está usted enojada!
- Ay no! Como aquello que eso fuese importante!... Mire, vamos a hacer una cosa… - respondía yo serenamente - si le hace feliz puedo admitir estar enojada…. ¿le haría feliz?!
- ¿Puedo decirle algo como cuates? - me suplicaba nuestra illuminata APV ignorando mi retórica pregunta
Ok, en algún momento de esta estúpida conversación… nuestra illuminata APV decidió que trabajar para Hacienda le convertía - ipsofacto - en mi guía espiritual y que necesitaba iluminarme…
- Sí - contesté yo - por favor porque estoy pendiendo de un hilo a la espera de que usted me diga lo que siente que no puede callar
- ¿Qué no se puede hablar con usted? - insiste nuestra illuminata APV manteniendo el suspenso en mi vida al no escupir, de una vez por todas, las normas que debieran regir mi vida de acuerdo a su amplísimo criterio
- De ser así… ¿El problema es… cual? A ver… ¿Sí sabe usted que nuestra relación se remite a una de trabajo? - respondí yo tranquilísimamente añadiendo - Pero siga usted por favor, porque el suspenso me está matando!
- Yo no tengo doce años! Y usted es una grosera! - asesta en su innegable desesperación nuestra illuminata APV - Yo sólo quería decirle que debiera aceptar a dios en su corazón - termina por escupir de su ronco pecho nuestra illuminata APV!
- Ok, pero sólo tengo una preguntita… si usted me lo permite, claro… - respondí yo intentando aparentar interés - ¿si le digo que acepto… me deshago de usted de una vez por todas?
Y, por supuesto, nuestra illuminata APV se dio media vuelta y siguió con su camino… y todos fuimos felices por siempre jamás! No sin antes haberle invitado a visitar mi página, claro!
- Ahí hablo de usted! - le dije mientras él se perdía en el horizonte… en un soleado medio día de octubre…
Moraleja:
Si no tienes el don para ‘convertir’ a la gente en parte de tu ‘rebaño de idiotas seguidores’… mejor cierra la boca… porque te puedes convertir en una insignificante hormiga en el universo con un ‘chi’ tan aplastado que te será imposible desenterrarlo del subsuelo!
Qué estresante vida la del tipo de Hacienda… nuestra illuminata APV! Que siente que debe decirle a un perfecto extraño lo que no le gusta y, encima, con todos los detalles del cómo le afectas a él…
Hmm… ¿de verdad creyó que podía venir a escupirme en la cara su opinión sobre mi persona e informarme cuáles son o deben ser mis actitudes ante la vida?
Yo soy una con el universo y el universo y yo somos uno! No help needed, thank you!!!
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