A ver si no es que esto resulta ser el manual de: Cómo salirte con la tuya y llegar a los 45 sin haber movido un dedo en tu vida…
Esta APV tiene ‘vida’ como para pinchicuantas mil páginas por lo que la llamaré la jugosa APV.
Su vida como APV comienza a dar frutos desde muy temprana edad pero comenzaré por su adolescencia.
Video 1 de 6. Si te mueves pa'abajo encontrarás más videos de esta APV así como las historias escritas. Al final encuentras mi moraleja!
Forzosamente tengo que comenzar advirtiéndote que ni papi, ni mami están en la lupa… solamente la APV… todos los que conocemos esta historia nos hacemos la misma pregunta. Sé que tanto peca el que mata a la vaca como el que le agarra la pata pero… papi y mami no son el tema de esta historia. Dicho eso, comencemos… he aquí con la “Jugosa APV”…
Resulta que su padre trabajaba en una dependencia gubernamental y la jugosa APV iba y venía a su antojo como aquello que papi fuese dios en el recinto.
Un buen día la jugosa APV decide que ya no quiere estudiar. Papi lo permite… y cual receta pa’l desastre pues… no cabe duda… que la ociosidad es la madre de todos los vicios y, en un chico rato esta jugosa APV observa que algunos formatos para autorización de licencias de conducir se encuentran ahí… a la vista… a la mano… o sea, como sin dueño, no?
Decide que, como trabajar implica moverse y ella necesita dinero, esos formatos están ahí para su uso personal… digo la mente de una APV trabaja de modo misterioso… y se hace de algunos de esos papelitos… a escondidas, eso sí, porque sabe que no debe… o sea, lo que el resto de nosotros los mortales llamamos robo una APV se defiende diciendo:
“Pero si ni estaban bajo llave” - con su desquiciante voz y ‘cara de víctima’… como si esa sola frase explicara ¡TODO!... sí, clarísimo, verdad?
El caso es que comienza, hábilmente, a vender esos papelitos a diestra y siniestra entre sus cuates menores de edad y siente que la vida le sonríe… síííí… sin responsabilidades… no estudia, no trabaja, pero bien que tiene lana!... y mucha… además de un buen techo sobre su cabeza le va muy bien en el negocito… qué más le puede pedir a la vida!
Esta jugosa APV no piensa en las consecuencias… bueno, recordemos que son estúpidas… pero olvídate de las consecuencias para ella… noooo… las consecuencias para papi!
Pero como aquí estamos hablando de APVs dejaremos el drama de papi a un lado.
La avaricia es algo innato en la vida de una APV por lo que, esta jugosa APV con demasiado tiempo en sus manos, continúa vende y vende y, lo que había pasado desapercibido en un principio, comienza a ser obvio… se generan las preguntas de: ¿Quién autorizó estas licencias?... ¿De dónde salieron estos formatos?... etc.
Para cuando las miradas se tornaron hacia esta jugosa APV las lágrimas no se hicieron esperar y papi, por supuesto, mueve influencias… pide ‘favores’ y le saca del problema empujado por mami con el argumento de: “Pobrecita, mi jugosa APV, no sabía lo que hacía”…
Cosa que no debe hacer ningún padre. Metes la pata… vive tus consecuencias… pero el padre de una APV jamás… pues prefiere darle al hijo por su lado antes que enseñarle una lección y, por ende, termina nutriendo el APVísmo del escuincle.
Padres así son como el ‘nirvana’ de las APVs. Pero recordemos que esta página trata sólo de las APVs no de quienes les ayudan a ratificarse y consagrarse como tal.
Ep. 2: La expropiación... y gringolandia!
Pues unos años después muere papi y como la jugosa APV decidió no terminar ni la secundaria… pues mami decide que, pobrecita su APV, puede compartirle de su pastel y le invita a administrar el negocio… muy bueno por cierto.
Craso error! Una APV nunca podrá ser tu socia… nunca! Debido a que las APVs son y serán - por toda la eternidad - una tribu de
egoístas y tranzas… entonces esta jugosa APV entregaba y cobraba todo lo que mami vendía… y, por supuesto, en su retorcida e irrisoria psique decidió que si ella era la que cobraba la lana pues… la lana era de ella, no? Clarísimo!...
Entonces, obviamente, comenzó a gastar como si no hubiera un mañana… pero, no contenta con cobrar y quedarse con la lana, le pedía a mami para entonces comprar mesas, carpas, limo… bueno, hasta casa se compró y la remodeló. Comenzó a jugar golf… o sea… la gran vida! Cavando, solita, la tumba del negocio de mami.
Unos meses después el negocio ya no es negocio… Síp… ¿Cómo por qué será?...
Mami ya no gana, mami le tiene que pedir a su administradora, tranza y jugosa APV hasta pa’ pagar los servicios básicos del negocio… y mami se encuentra más cansada que antes porque su jugosa APV la negrea de sol a foco.
Como es lógico en la vida de una APV, esta jugosa APV decide que, como el negocio de mami ya no le deja lana y está a punto de perder su casa por no pagarla, pues puede venderlo todo, no?… sííí… ahora resulta!
Entonces va y urde un plan para manipular a mami y hacerle creer que la culpa es de todo mundo menos de ella… ¡y lo logra!...
Una vez logrado el objetivo de ‘voltearle el chirrión por el palito’ a mami, a continuación va vende el negocio y - comolo justo es justo - le paga su 20% a mami especificando que ella se va a ocupar en otra cosa que sí deje lana…
¿Viste?... No sólo quiebra el próspero negocio de mami sino que le paga su veinte por ciento!... ajá… Y ¡¿Como de dónde le salió el numerito a esta jugosa y tranza APV????!
El caso es que mami ‘entiende’ que su pobrecita APV hizo todo lo que pudo, que necesitaba casa y diversión y dinero y gastar y gastar… sí… mami entiende y le acepta la ‘expropiación’. Insisto, aquí no se trata de mami, se trata de la APV… no estamos aquí para recortar a mami, ok?
Bueno, pues esta jugosa APV pone un changarro que resulta tan exitoso como el de mami en el pasado. Sí, hasta eso, suertuda la cabrona!
El resto de nosotros los mortales aprendemos de nuestros errores… una APV jamás! Esta jugosa APV se encuentra en su máximo esplendor… en el camino a la ratificación y consagración como APV. Y comienza pues esta parte de la historia con negocio nuevo… y vida nueva… Okay, no sólo le quebró el negocio a mami, sino que se lo ‘expropió’ para voltearse y poner otro más ‘rentable’.
Ahora decide que estará demasiado ocupada y, como el éxito implica moverse, pues se contrata a un encargado. Oye sííí, tenemos que entender que ella tiene sus necesidades y ‘precisa’ jugar golf y andar con los cuates, o seaaa, pobre! No se puede partir en ochenta, ¿estás de acuerdo?.
Pues bueno, por las tardes esta jugosa APV pasa por el changarro, saca la lana del día y se va… así, sin más… sin ver si hace falta algo para el negocio, nada, simplemente se va, por lo que comienza a decaer el negocio!
Necesito insistir que estamos hablando de una de las APVs más manipuladoras que he conocido en mi vida… de esas que se rehúsan madurar y prefieren pasar la vida como Peter Pan en su tierra de ‘Nunca es mi culpa’…
Está larga, muy larga la historia de cómo logro manipular a su ‘rebaño’ de seguidores y ‘audiencia cautiva’ para salirse de ésta, y te preguntarás: ¿A quién pudo echarle la culpa de que su negocio se estaba yendo al caño?... ¿Quién se hizo cargo de las necesidades del negocio y del sueldo del empleado?... Mami! Sííí… Mami!
Le lavó el coco al grado de hacerle creer a mami y a su ‘rebaño’ de seguidores que ‘la pobrecita APV estaba demasiado ocupada como para perder el tiempo en nimiedades, y que había que ayudarle…’
Bueno, pues entonces, la jugosa APV decide que no puede ‘solita’ y, como está a punto de perderlo todo y ya siente las miradas de - ‘a ver a qué hora te mueves y sales adelante’ - de los testigos hostiles en su ‘rebaño’, pues… lo vende… vende negocio, vende casa, agarra a su vieja, agarra a sus hijos, coge sus chivas y adiós.
“Gringolandia!” - exclama esta jugosa APV que ni ‘hello’ sabe decir!
Ep. 3: Gringolandia, here I come!
Y se embarca en un avión y aterriza en gringolandia. Ni ella, ni su vieja, ni sus hijos hablan inglés por lo que decide irse a un barrio latino. Renta casa y… “¿ahora qué hacemos?” - pregunta la jugosa APV como esperando que alguien más piense por ella y le resuelva la situación.
Pero por ahí se entera que hay alguien,
que conoce a alguien, que presta dinero… y si le añadimos el dinerito de la venta de sus chivas en México… pues ya suma algo, no? Un restaurante! decide la jugosa APV que en la vida ha movido un dedo.
Como era de esperarse su vieja y sus hijos aprenden el idioma y ella ‘siente’ que no lo necesita… ¿Para qué?... vive entre latinos… digo, esa es su lógica pero todos sabemos que es por weva y estupidez!
Para no hacerte el cuento largo todavía más largo… resulta que el restaurante va de mal en peor por la falta de atención - como pa’ variar - y, debido al préstamo, está por perderlo.
“¿Después de todo lo que yo he invertido, ahora me lo quieren quitar?” - deduce la jugosa APV sin tomar, por supuesto, en cuenta que la razón real es porque no ha pagado ni un billete por el préstamo!
Bueno, pues termina por traspasarlo antes de que sea demasiado tarde y observa, tranquilamente, a su alrededor…
Como su vieja tiene un muy buen trabajo en una empresa a la cual le va muy bien pues… “Mmmm…” - piensa para sus adentros - “¿Y si pongo otro negocio igualito y mi vieja lo trabaja?”… y que lo pone!
Comienza, ciertamente, a irle muy bien… una de las maravillas del capitalismo y de la libre competencia a la que tanto le temen algunos mexicanos! Ahora tiene su negocio, su vieja se lo trabaja y la jugosa APV puede dedicarse a lo que más ama… ella misma. Te digo, suertuda a cual más!
Es de esas veces que te preguntas qué hubiera sido de esta persona si hubiese utilizado sus ‘dones’ pa’ trabajar y tener éxito… pero bueno, regresando a la tierra…
Pero… sí, hay un pero… un tiempo después, comienza a recibir regaños y represalias por parte de su vieja porque no le ayuda, porque no hace nada, porque no le apoya… y esto es como un bla, bla, bla para el oído de una APV.
"Eres mala!” - acusa a su vieja - “¿Cómo quieres que yo te ayude si no hablo inglés?” - termina por arremeter la maldita ‘víctima’ con su retórico alegato.
Como aquello que eso explicara su egoísmo y malos tratos… todos sabemos que podría perfectamente estar al frente del negocio apoyando a su vieja, no?... pero esta jugosa APV ni siquiera es pa’ levantar un dedo y limpiar la casa, preparar la comida o ir por los hijos a la escuela… o sea, duerme y ve la tele.
Un buen día su vieja, ya harta de hacerlo todo ella solita… literalmente todo, le pone a la jugosa APV un ultimátum… al estilo del chinito ese que estuvo en las noticias hace un tiempo… o copela o cuellos. Craso error. No porque no debiera haberlo hecho (porque oportunidades le dio y muchas), sino porque a una APV no se le amenaza ni se le advierte. Si necesitas emanciparte de una APV… párate y vete… sin palabras… porque vas a perder. Créeme, vas a perder!
Como obvio resultado y como para evitar mayores problemas… esta mujer termina entregándole el negocio a su jugosa APV, se consigue un buen trabajo e insta a su jugosa APV a irse.
“¿Y, adonde me voy a ir?” - pregunta, amenazantemente, la jugosa APV como si este fuera problema de alguien más y no suyo - “Si ni hablo inglés!” - remata como para provocar lástimas.
“Yo te doy para que te rentes un departamento” - contesta su vieja con tal y deshacerse de la APV y poder convertirse en ‘ex-vieja’.
La jugosa APV le exige que lo contrate como empleado en la empresa donde ella trabaja pa’ poder salir adelante y se va, a regañadientes, a su depa nuevo y, tan pronto como canta un gallo, su depa parece pocilga por no tener a su ex de ‘chacha’ y encima deja de pagar la renta. Duh! Elemental, mi querido Watson! El éxito implica moverse, recuerdas?
En este momento decide que mejor se va pa’ México. Le llama a mami para decirle que ahí va pa’ allá que porque necesita hacerse unos análisis por no sentirse bien.
En cuanto llega a México mami pone al resto de su ‘audiencia cautiva’ a moverse para que su ‘pobrecita’ APV pueda moverse y no se tensione… recordemos que dijo que necesitaba unos análisis porque se sentía muy mal… de otra manera ¿cómo iba a venir a México sin tener que explicar por qué?
Pasados unos 20 días, la jugosa APV, comienza a meter cizaña entre mami y la ‘audiencia cautiva’ porque nadie le ha hecho su cita pa’ los análisis y nadie le lleva a donde necesita ir… como aquello que tuviera 12 años de edad... sííí… pobishita que no sabe usar un camión!
Para no hacerte el cuento largo, pasados tres meses… pues la visita… ya no es visita… ¿estás de acuerdo? Y después de no hacer absolutamente nada, de no mover un dedo ni siquiera pa’ levantar el teléfono y hacer su propia cita para esos análisis que tanto dijo necesitar, comienza a ver que las miradas a su alrededor se tornan en… ‘a ver a qué hora te mueves y haces algo’… por lo que decide que las vacaciones terminaron.
Pero en la complicadísima mente de una APV, y más en la de esta jugosa APV, se urde un plan para regresarse a gringolandia solo a recoger sus chivas, traerse a sus hijos y volver a México con mami… que tanto le comprende. Digo, ¿qué más le puede pedir a la vida, no?
Pero su plan no vislumbra la posibilidad de que su ex-vieja no va a permitir que se lleve a los niños. Como lógico resultado termina en un megapleito con la ex por el asunto, verdad?
El caso es que se va otra vez pa’ gringolandia pero… ¿Qué onda con los niños?... ¿Cómo se los trae de vuelta?...
El hecho de que las cortes gringas le hayan dado la razón a su ex-vieja no tiene nada contenta a esta jugosa APV! Y entonces, con el pretexto de llevar a pasear a los niños, la jugosa APV decide secuestrarlos.
Recordemos que es APV y que les encanta tener audiencia, por lo que le llama a su ex desde la frontera… justo antes de cruzar a México… para avisarle que los secuestró. Digo, así o más pendejo!
Por supuesto que su ex llama al 911 (número de emergencia en gringolandia) y levanta la denuncia. Cualquier madre haría lo mismo!
Las autoridades gringas le regresan los niños a la ex y la jugosa APV enloquece… aunque parezca redundante en la vida de una APV porque locas ya están… pero bueno, enloquece más!
Ep. 4: México, lindo y querido!
Su ex decidió no presentar cargos formales por la tentativa de secuestro - por creer en su cabeza que la cordura puede todavía estar presente en su APV - y la jugosa APV se siente poderosa y decide presentarse ante su ex… con cuchillo en mano, frente a los niños y amenazante a cual más!
Recordemos que las APVs no pueden vivir sin público, por lo que le exige a su ex, agitando
el cuchillo amenazantemente en su mano, salir del depa e ir al parque… Ay mi reina, mi jugosa e ilegal APV, que no ve más allá de sus narices… y en gringolandia!
“O me los llevo o me mato!” - gritaba la jugosa APV en su fanfarrón estado alterado en el parque… en presencia de testigos… con cuchillo en mano… e, insisto, de ilegal en gringolandia…
Su ex le suplicó regresar, nuevamente, al depa… sin decirle a su APV que pensaba llamarle a la policía, of course! Y la jugosa APV aceptó, dizque a regañadientes… porque suponía que su plan iba de maravilla…
Para no hacerte el cuento más largo, porque está larguísimo… al entrar al departamento la jugosa APV se metió al baño y se ‘cortó las venas’… sí bueno, se dibujó una cortadita con el cuchillo, tan sólo un poquito… o sea, lo suficiente como pa’ sangrar, si me entiendes.
Recordemos que las APVs no se suicidan… hacen como que quieren pero nunca terminarán con lo que más aman… a sí mismas! Y de su propia boca sale más adelante… espera y al ratito te cuento.
Bueno, pues su ex marca el 911… la jugosa APV le arrebata el teléfono - sin pensar, sin percatarse como buena APV con tan sólo medio milímetro de cerebro en su cabeza - que eso es un delito… impedir una llamada de auxilio es un delito y la estúpida no lo sabe! ¿Y, cómo, si ni habla inglés?...
En gringolandia todo eso, los gritos, amenazas, cuchillo en mano, el intento de suicidio… todo… es ilegal… muy ilegal. O sea, contra la ley! Aquí también, pero a nuestras autoridades no siempre les importa.
El caso es que llegó la policía, llegaron los paramédicos, se llevaron a la jugosa APV - detenida - al hospital, y a la ex a declarar.
Aquí es cuando, supongo, esta jugosa APV deseó con toda su alma haber aprendido inglés… too late, my dear!
Una vez fuera del hospital es puesta bajo arresto nuestra jugosa APV. Su ex no quiere ni saber del asunto, solicita una orden de restricción y, por consiguiente, es amenazada telefónicamente desde la cárcel… a gritos y con insultos… día, tarde, noche y de madrugada por esta jugosa APV, por lo que la ex añade el acoso al historial de esta jugosa APV.
Al ver que allá no es como acá… que sus acciones allá sí tienen consecuencias y que no consigue nada con su ex, esta jugosa APV, decide llamarle a mami… a México…
Help!... Mami, heeelp!
Y luego nos preguntamos por qué los gringos no nos quieren por allá, verdad? Pa’ escenita la que se aventó el pinche ilegal!
Pues mami, más rápido que inmediatamente, pone al tanto a dos integrantes de la ‘audiencia cautiva’ y les tuerce tanto la mano que son ‘obligados’ a apoquinar los 100mil morlacos (sííí, una lana!) que se necesitan para poner en libertad a su ‘niño’ jugosa APV y los ‘obliga’ a ir - directito y sin escalas - a gringolandia… pa’ traerlo de regreso a México lindo y querido…
Ese ‘niño’ de mami, nuestra jugosa APV, dice que está en la cárcel tan sólo porque la egoísta, intolerante y perversa ex no logró mantener el matrimonio a flote ni quiso venir a México a ayudarle desde un principio!
Ay, claro! No tuvo nada que ver un delito detrás del otro que la jugosa APV cometió… nooo… su malvada ex le orilló a hacerlo y encima le acusa y le mete a la cárcel!... Sí, así funciona la complicadísima psique de una APV… culpa de todos menos de ella.
Lógicamente, toda esta transmisión de culpas se representa ante mami con la ‘cara de víctima’ puesta, la desquiciante y ridícula voz de APV y el perenne ‘Sí… pero’ en la boca de esta jugosa APV! Y mami cae.
Pues el caso es que los dos integrantes de su ‘audiencia cautiva’ se van y llegan al rescate. Pagan la fianza. Se les informa que deberá presentarse la jugosa APV en 30 días a firmar ante las autoridades correspondientes y se la ‘traen’ a México de la manito.
“¿Cómo pudiste cortarte las venas?” - pregunta angustiado uno de los integrantes de la ‘audiencia cautiva’.
“Cómo crees, idiota!” - expresa secamente la jugosa APV - “Mira, si no fue nada” - indica al mostrar las raspaditas del cuchillo en sus muñecas.
Esta es la primera APV, en mi larga vida de convivencia con ellas, que me entero que reconoce el haber intentado el ‘suicidio’ con la manipulación en mente. Claro que no le convenía que la ‘audiencia cautiva’ en México le creyera loco… pero y mami? A él no le conviene que mami le crea libre de angustias!
Bueno… pues si la jugosa APV considera regresar a gringolandia en un futuro a firmar ante las autoridades debe, forzosamente, llevar un papelito que compruebe que estuvo bajo la lupa de un psiquiatra. ¡Ese fue el trato con las autoridades gringas! No papelito… no firma… no libertad…
Esta jugosa APV… que desestima el poder de una orden gringa, no tiene ni la menor intención de ir al loquero… por lo que urde un plan. Mmm… No tiene dinero. No tiene coche. No tiene trabajo… pero tiene a mami!
Pa’ poder continuar con su ‘plan vacacional’ le dice a mami que el único que puede ‘ayudarle’ a salir adelante de su profunda depresión es un psiquiatra que se encuentra a 50 kilómetros de distancia. Le informa que sus citas son para los viernes por la tarde. Y mami cree. Cree todas y cada una de las palabras que salen de su jugosa APV… comprende a su ‘niño’ que ha sufrido tanto.
“Mami, queda muy lejos…” - comienza la manipulación de la jugosa APV - “Estoy tan deprimido y cansado que me voy a tener que ir los jueves para no angustiarme o sentirme presionado”.
Y mami cree. Mami comprende y los miércoles en la tarde recibe la lana destinada pa’l loquero y… sí… se va los jueves tempranito y regresa los domingos por la tarde… pa’ no angustiarse… porque el tiempo se le viene encima…
Y pensar que las autoridades gringas se hubieran conformado con un papelito que dijera que fue al loquero de la clínica gratuita de la esquina de su casa!
Recordemos que es APV y, sobre todo, que estamos hablando de esta específica y jugosa APV… no está deprimida… no, nop, nooo… sólo avanza peldaños en su camino hacia su consagración como ratificadísima APV.
Ep. 5: Mami… help!
Pues resulta que esta jugosa APV decide dividir su depresión en segmentos específicos de la semana. Como entradas de agenda!: De lunes a miércoles de 7 de la mañana a 7 de la noche tiene su tiempo ocupado con la entrada: dormir, comer, dormir, ver tele, dormir.
Mami se vuelve loca en su intento por animarle… una sopita… un tecito… un pastelito, m’hijito?… you name it! Hace de todo cuanto se le ocurre
para sacar a su pobrecita APV del agujero en el que se encuentra…
El jueves por la mañana la jugosa APV, resucita sólo lo necesario como para sacar las fuerzas suficientes para que mami vea todo lo que sufre para poder asistir a su imaginaria cita con el loquero.
En cuanto sale de la presencia de mami ‘revive’!!! Como el Snoopy en esa caricatura, te acuerdas?
“Esto es vida” - se dice a sí misma la jugosa APV - “Lana en la bolsa, cero responsabilidades, bien alimentadito, descansadito y el fin de semana es mío… ¿qué más le puedo pedir a la vida?!”
Unas semanas después, ‘obligado’ por mami - quien insiste que nadie le echa la mano a su pobrecita APV- un integrante de la ‘audiencia cautiva’, a quien llamaremos ‘Mack’, comienza a moverse entre cuates y conocidos para conseguirle chamba a la jugosa APV… pero recordemos que no estudió más allá de la secundaria, ok?...
“Fíjate que te tengo algunas propuestas de trabajo” - comienza por decir Mack al tiempo que coloca un bonche de papeles sobre la mesa.
“A ver” - comienza por revisar la Jugosa APV todas las propuestas de trabajo que le trae Mack - “pero esto es pa’ chofer… y este pa’ mensajero… osea… yo no quiero esos trabajos!”
“Pero si no estudiaste” - le contesta Mack
“Pero si yo he tenido varios negocios!... eso tiene que contar para algo, no?” - contesta la testaruda e inútil jugosa APV.
El caso es que va con mami pa’l chisme a decirle que Mack no lo comprende y que sólo le está consiguiendo trabajos de chalán y que es un grosero con él… mami, por supuesto, se infarta y tiene un megapleito con el pobre de Mack!!!
Nada parece hacer entender a mami que jugosa APV no sirve para nada…
El caso es que jugosa APV le dice a mami que mejor se va pa’ gringolandia otra vez... sin pensar, el estúpido, que tiene orden de aprehensión en gringolandia!!! Si pisa más alla de la frontera… se va directito pa’ la cárcel…
Mami lo hace entrar en razón y entonces jugosa APV decide que pues entonces se va pa’ Canadá… que allá vive un cuate suyo y que, seguramente, él sí le va a ayudar de a deveras! No como otros!!!
Mami le da la razón… y la jugosa APV comienza a hacer los preparativos… Al dia siguiente mami le informa a Mack que jugosa APV se va pa’ Canadá…
“Pero… ¿Con qué dinero?” - le pregunta el Mack
“Pues con la tarjeta de crédito adicional a la tuya que me diste!” - contesta inocentemente mami.
“Osea… con MI DINERO??!!! No, ni madres!” - le refuta el pobre Mack.
“Pero si la tarjeta es mía… tú me la diste!!!” - reclama mami.
Ya te imaginarás todo lo que le dijo Mack a mami!!!
Pero sí… la jugosa APV se fue con gastos pagados por Mack hasta Canadá… y esta es la hora que no sabemos nada de la jugosa APV que se fue pa’ con su cuate… y de gorrón… cuando me lleguen más noticias actualizo la historia pa’ contarte… te adelanto que esta es la hora que no ha trabajado en su vida… y tiene más de 45 años de edad!
Ep. 6: ¿A poco te creíste que era tuyo?!
Bueno, pues me acabo de enterar sobre la vida y obras de esta Jugosa APV. Resulta que estuvo unos 3 meses con su cuate de Canadá… no aguantó más la pobrecita Jugosa APV porque resulta que su cuate no le lavaba la ropa, no lavaba sus platos, no le hacía de comer y… encima quería que trabajara! O sea… oye, así no se vale, no!???
Y es increíble cómo pudo lavarle el cerebro a mami y a su ‘audiencia cautiva’ porque todos
opinan que a este cuate sí se le pasó la mano!!!
“No, el departamento, dice mi chiquito que estaba sucio y todo tirado y este tipo nunca estaba! Se la pasaba todo el día en la calle!” - escucha uno decir a algún miembro de su ‘audiencia cautiva’ con total credulidad en la versión de nuestra Jugosa APV.
A ver… ¿me quieren decir que este tipo que lleva añísimos en Canadá, trabajando de sol a foco y en un excelente puesto - y que además compró su depa - y sólo tiene algunas horas durante los fines de semana para lavar ropa y hacerle algo de limpieza al depa… es el que está mal de la cabeza???? ¿Y cómo sabe Jugosa APV que no regresa en todo el día? ¿Acaso se la pasó ahí metido esperando que el maná le cayera del cielo como pa’ enterarse de la vida y obras del adorado cuate? ¡Qué alguien me expliqueeee!!!
Pues el caso es que Jugosa APV, harta de que nadie le atendiera, se regresó pa’ México… con mami por supuesto… o sea… ¿a poco creíste que vino de emancipada e independiente la wevona? No hombre! Mami le entiende… mami provee techo, apapacho, alimento y lana… y hasta dice que ya no se le ve ‘tan deprimido’ a su pobre chiquito!
“Regresó con más ánimos y de mejor humor” - se le escucha decir a mami.
Bueno, pues como no tiene nada que hacer nuestra Jugosa APV porque, a pesar que Mack le ha pasado tips para una chamba detrás de la otra, ésta las ha ido rechazando todas… pues porque se siente Bill Gates!!! Pa’ que trabajar… si la lana es gratis!!!
Pues Mack decide que puede poner un restaurancito pa’ su hijo y… pues quien mejor pa’ administrarlo que nuestra Jugosa APV, no???? Jaja! No cabe duda que la suerte le acompaña a este pendejo! Si por eso digo que YO QUIERO SER PENDEJA! Esta de pelos su vida, no?
La lógica del restaurante se basa en que así se matan dos pájaros de un tiro, porque trabaja su hijo y pone a chambear a Jugosa APV, no? Además, nuestra Jugosa APV tiene ‘experiencia’ en el giro. Ahora resulta!!! Pues que no ves que era él quien preparaba los banquetes en el negocio de mami, y era él quien trabajaba en el restaurante que puso en gringolandia??!!! Me cae que la memoria RAM de mami y de esta ‘audiencia cautiva’ ha de estar saturada… o, no sé, en intermitente! Tit - Tit - Tit - Tit…
No parecen recordar que sólo cobraba y jugaba golf en el negocio de mami y que además… lo quebró! No recuerdan que su experiencia en gringolandia se remitió a lavaplatos - pero como implicaba moverse - prefirió pedir prestado pa’ poner un pinche restaurante pa’ que su vieja se lo trabajara. Pero bueno, el que es necio…
Okay… pues Mack pone el restaurante pa’ su hijo - a quien debo ponerle nombre como pa’ no equivocarnos, no?... mmm… okay le llamaremos Nandito - y, lo que empezó como negocito rico pa’ Nandito, pues se convierte en negocio redondo pa’ nuestra Jugosa APV…
Ahí ves que Nandito anda de arriba pa’bajo… que cocina, que limpia, que sirve mesas, que cambia manteles y etcétera… mientras que nuestra Jugosa APV cobra y… pues como se supone que ahí debe estar metida pues… invita a los cuates, no? Y, no sólo le exige al Nandito que se sirva las chelas pa’ los cuates, nooo… sino que además todo el consumo va por la casa y, encima, le reclama al Nandito si no les atiende bien y de buenas!!! O sea!!! Y, cómo por supuesto, se lamenta porque sólo tiene los miércoles y viernes como días libres pa’ largarse al pinche golf… te juro que está de locos! Nooo, si podré llamarle pendeja a nuestra Jugosa APV, pero estúpida?Nunca!
Mack no le cree a Nandito por más que éste se queja… porque recuerda que las APVs saben cómo manipular psiques en su ‘audiencia cautiva’.
“Ay que exagerado eres… si ya vi que ahí está todo el día ayudándote!” - le responde Mack a Nandito - “Pasa que no te gusta chambearle! Deja las quejas y síguele chingando, andale!”
Y, como el negocio siempre se ve lleno, pues Mack insiste que el restaurante siempre está lleno de clientes gracias al esfuerzo de Jugosa APV… y no se percata que son puros cuates!!! Y ahí tienes al Nandito… mucho negocio… cero lana, cero energía, y cero valor pa’ enfrentarse a nuestra Jugosa APV.
¿De quién es el negocio pues?! Entonces, querido público, hasta aquí voy con nuestra suertuda y Jugosa APV… en cuanto quiebre el negocio, te cuento… digo, estarás de acuerdo que pa’ alla va que vuela, no? Y... ¿Te checas cómo sigue sin trabajar?!!!
Mis pensamientos al respecto:
Sin palabras… absolutamente en blanco… te juro que no sé qué demonios decir al respecto! Ni cómo ayudarle a alguien que se encuentre en un caso similar…