resueltas como… YO… aarrrrgghhh… ok… entonces qué tal que dejan de quejarse y hacen algo con su vida!
Me buscaban a pesar de que les he repetido, hasta el cansancio, que su constante lloriqueo no es culpa de nadie más que de ellas… pero les entra por un oído y les sale por el otro. Les encanta victimizarse!
- “Sí, tienes toda la razón” - me expresan cuando refuto sus dramas imaginarios - “¡Eres tan sabia!”.
O sea…(sin comentarios)… Les presento mi repudio y me llaman… ‘sabia’… de risa!… sí, soy sabia… muy sabia!
Pero bueno, basta de bla, bla y al grano con esta imprudente APV…
Una tarde nos estábamos tomando el cafecito esta imprudente APV y yo en mi depa. Realmente era una tarde rica… de esas en las que disfrutas estar con tu amiga… APV… pero amiga al fin, de esas APVs que no te friegan a ti sino al mundo a su alrededor, a ese al que tú no perteneces. Con esas puedo socializar… siempre y cuando no hagan uso de su APVísmo en mi presencia.
De pronto, suena el timbre… me levanto y abro la puerta… mi hermana. Había llegado a saludar y tomarse un refresquito… porque andaba por ahí… porque es mi hermana… porque no necesita invitación.
Una APV no gusta de compartirte con nadie… ok? Y no es disculpa para su estúpido APVísmo.
Mi hermana, alegremente y tan quitada de la pena, saluda a la imprudente APV y, en su camino a tomar asiento… se congela… me congelo… nos congelamos…
- “Qué barbara, cómo has engordado… pareces marrano!” - asesta el chingadazo verbal la maldita APV.
A ver, perdón? ¿Qué, queeé??… Como por un nanosegundo quedé muda… aunque resulte difícil de creer.
- “No sé qué demonios te haga pensar que puedes escupir ese comentario y quedarte tan tranquila y ¿sin consecuencias?!” - dije al fin secamente y todavía incrédula a lo que mis oídos habían escuchado - “Vete!” - ordené.
- “Ay, no te enojes, amiga…” - objeta la imprudente APV cuestionando mi resolución como si hubiese sido una verdadera pregunta la mía.
Mi mirada quiso fulminarla en ese momento… por lo que, la imprudente APV, supuso que el asunto estaba a discusión!
- “…¿Qué dije?… pero si no dije nada malo!” - continuaba con su reverenda estupidez!
- “Mi pregunta fue retórica! Lo que dijiste tiene consecuencias y lo que opines sale sobrando, así como tu presencia en esta casa” - respondí yo tajantemente - “Así que lárgate y no me vuelvas a buscar en tu vida!”.
Y se fue, por supuesto, culpándome de intransigente… con la santurrona ‘cara de víctima’ puesta. No la he visto desde entonces.
Al demonio con esas APVs que creen que sus acciones, insultos o humillaciones, como en este caso, no tienen consecuencias! No conmigo, sweety!
Van por el mundo escupiendo su salvajismo y su crueldad pero… como aquel que caga y no lo siente! Ahhh, pero que no hubiese sido al revés… sí, se llevan pero no se aguantan y a eso, aquí y en china, se le conoce como: Abuso verbal… VIOLENCIA… simple y llanamente!
He escuchado tantos comentarios similares de APVs a las que les purga ver ojos bonitos en cara ajena: ‘Que vieja te ves’, ‘Que feo traes el pelo’, etc. Sííí, puede ser… pero MI VIDA sí tiene sentido!
No te dejes… responde, reacciona, rechaza la humillación de parte de una APV y la invariable manipulación que le acompaña! Sí se puede!
Mi pensamiento al respecto:
El hablar nos liberará… no quiero decir ‘librará’ porque eso implica que pasemos la vida sin nadie a nuestro alrededor… solitos y nuestra alma… me refiero a liberarte de sentimientos que no te llevan a ninguna parte más que a sentir que todos tienen derecho a una opinión menos tú… y sí tienes ese derecho! Tu opinión cuenta… tus sentimientos cuentan… tu vida sí cuenta! Retómala y vive…
A veces no es fácil… pero, mira… en este caso, con este tipo de comentarios, lo único que puedes hacer es rechazarlos… no necesitas golpear a nadie… sólo recházalos… si los aceptas pierdes, poco a poco, tu esencia… pierdes el bienestar que tenías segundos antes… una vez que hayas dicho ‘basta’ olvídalo y a otra cosa mariposa! Vuelve, retoma el sentimiento de bienestar… no permitas que te apaguen tu alma! |