del que sólo queda el pedo y el resoplido’.
Bueno, pues resulta que esta patética y traicionera APV posee una ‘audiencia cautiva’ un poquitito limitada… constituida por dos integrantes. Pero como esta APV no aprecia nada de lo que tiene entonces decide autodestruirse un buen día.
¿Cómo?... te cuento… pero para poder identificar a estos integrantes en este relato les llamaré: ‘Blanco’ y ‘Negro’.
‘Blanco’ tiene un buen trabajo, no hace más que ver por el bienestar de su patética y traicionera APV, tiene una buena casa que comparte con ‘Negro’ y tiene, pa’ no hacerte el cuento largo, vida propia… cosa que no soporta su APV… no soporta no ser el ‘Centro del Universo’ en la vida de los demás.
‘Negro’, por otro lado, no tiene un buen trabajo, nunca se ocupa de su APV, no soporta compartir la casa con ‘Blanco’ y su vida es gris...
Esta patética APV en cuestión, en su camino a la autodestrucción, mete cizaña entre ‘Blanco’ y ‘Negro’; lo hace suavecito y lentamente hasta conseguir que ya no se soporten el uno al otro y, un buen día, la patética APV decide convencer a ‘Negro’ para que le venda su parte de la casa a ‘Blanco’.
Cosa que no se oye mal, verdad? Si ‘Blanco’ la compra… bien y si ‘Negro’ lo acepta… pues bien también!
Lo triste de este asunto es que la patética APV decide dar la traicionera estocada final a su limitadísima ‘audiencia cautiva’ cuando un día le aconseja a ‘Negro’:
- Pídele más dinero a ‘Blanco… tiene mucho, no te dejes - dice la patética APV traicionando a su propia prole - Sácale más! - continúa.
Con lo que no contaba esta patética APV es que ‘Blanco’ escuchó todo… y aún cuando hubo una confrontación, la patética APV se atrevió a negarlo… eludiendo cualquier demanda de responsabilidad.
- Sí, pero… tú puedes pagar más, no? - protestaba la patética APV tratando de excusarse e ignorando las desconsoladas lágrimas de ‘Blanco’ por su traición.
¡Qué demonios le importa si ‘Blanco’ puede pagar más! Como aquello que eso fuera importante, como aquello que ese hecho le diera la autoridad suprema de meter cizaña y agrandar la brecha entre ‘Blanco’ y ‘Negro’.
- Sí, pero… a ‘Negro’ no le va tan bien como a ti - pretextaba la patética APV revelando su frialdad al sufrimiento ajeno, como si fuera culpa del lloroso ‘Blanco’ que no daba crédito a sus oídos.
Ignorando el hecho de que, a diferencia de ‘Negro’, ‘Blanco’ se quemó las pestañas estudiando, trabaja de sol a sol y se ha ganado lo que tiene a pulso. Esto no le importa a la patética APV que parece creer que el pobre es pobre por culpa del rico y no por huevón!
Y fíjate cómo son las cosas… hoy ‘Negro’ está ausente a diferencia de ‘Blanco’ que sigue ahí, a pesar de todo, aunque a punto de hacerse invisible pues su APV continúa traicionándole día a día.
Gracias, patética APV por ser tu peor enemiga! Bravo!!! Me encanta cuando se autodestruyen! Qué te puedo decir, me encanta!
Mi pensamiento al respecto:
No permitas que te sequen tu alma o secuestren tu espíritu… defiende tu ser… no permitas que se excusen con su vejez y/o soledad… recuerda que si están solas es porque solitas lo han logrado… a pulso… no es culpa de nadie más que de ellas. Tienes el poder de salir de ahí y recuperar tu vida… tú tienes ese poder, basta con que así lo decidas…
Historias asociadas a esta historia y APV: Soy APV, si te robo, me perdonas, no?, Cuando suficiente, ha sido suficiente!, O me das... o te lo quito!, El pájaro cucú
|