APV: Autoproclamada Víctima: Vive de la atención que obtiene, por su constante y misceláneo drama imaginario ante su ‘audiencia cautiva’ y su ‘rebaño’ de seguidores.
APV Junior: La que todavía se encoge ante la presencia de otra.
APV latente: En proceso de transformación.
APVs: Dícese del conjunto de Autoproclamadas Víctimas.
APV ‘Wannabe’: La que anhela sin lograr.
Audiencia cautiva: Familia de una APV
Dios de las APVs: Aquel en el que el resto de nosotros los mortales no creemos. Cruel, violento y despiadado.
Hábitat: Entorno que una APV considera suyo y de nadie más.
No-APV: Tipo Muggles (citando a J.K. Rowling en Harry Potter), es decir: el resto de nosotros los mortales que no vamos por la vida victimizándonos ni manipulando.
Pirringa: Dícese del miembro masculino que consuela sin necesidad de pilas.
Rebaño: Grupo que sigue sin preguntar, sin razonar, sin vida propia.
Victima: Mis respetos pero… no tiene ninguna connotación de importancia en este libro.
Victima por adhesión: La que está ahí por gusto, ¿si no por qué? |